DI STÉFANO DECÍA QUE "UN PARTIDO DE FÚTBOL SIN GOLES ES COMO UN DOMINGO SIN SOL". LA REGIÓN DE WEST MIDLANS NO GOZA PRECISAMENTE DE UN CIELO RADIANTE, PERO HUBO UN TIEMPO EN QUE SUS PARTIDOS ERAN LOS MÁS ALEGRES DE INGLATERRA. EN LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX, CADA ENCUENTRO DISPUTADO EN EL VILLA PARK CONTABA CON MÁS GOLES QUE LOS DEDOS DE UNA MANO. MÁS ALLÁ DE LA METEOROLOGÍA, LOS SEGUIDORES DEL ASTON VILLA NUNCA OLVIDARÁN LA TEMPORADA 1930/1931.
 
 
 
José Gordillo

 
 
 
 
 
 
 



 
 
EAston Villa nació en el barrio de Aston, en pleno corazón de Birmingham. Es uno de los equipos más laureados de todo el Reino Unido, especialmente a finales del siglo XIX. No obstante, la Football League (más o menos lo que hoy es la Premier League) fue fundada en 1888 por Charlie Fossey, entonces director de la entidad brummie. Cuando la Football League y la Football Alliance se unieron, la competición se dividió en dos categorías; la League original se amplió con las dos mejores escuadras de la Alliance y se renombró First Division, mientras que el resto de clubes de la Alliance fueron incluidos en la Second Division. En los diez primeros años en los que se competió con el nuevo formato, el Aston Villa ganó hasta cinco ligas. Con la llegada del nuevo siglo los villanos fueron alejándose cada vez más de los éxitos, en gran parte debido al auge de equipos como el Huddersfield Town, el Liverpool, el Manchester United o el Newcastle United. Aún así, conseguirían ganar la FA Cup varias veces y en la 1909/10 se harían con su sexto título liguero. 
 
Tras lo vivido en las décadas anteriores, los años veinte serían algo decepcionantes en Birmingham. El Aston Villa había ganado su sexta FA Cup en 1920, pero desde entonces no levantaba cabeza. Sin embargo, seguían siendo uno de los conjuntos más atractivos para el espectador. En 1927 la directiva del club intentó reconducir el rumbo mediante fichajes. En abril pagaron 7.500 libras al Partick Thistle FC para hacerse con el mediocentro Jimmy Gibson y cuatro meses después contratarían a Eric Houghton, un extremo zurdo de diecisiete años. Además, en febrero del año siguiente ficharían a Tom Waring, un delantero que venía de hacer 23 goles en 24 partidos con el Tranmere Rovers y por el que suspiraban Arsenal FC, Manchester United o Bolton Wanderers. Su debut como villano fue en un Second City derby, o lo que es lo mismo, el derbi contra el Birmingham City. Hasta 23.000 personas presenciaron aquel choque en el que Waring rebasó las expectativas anotando un hat-trick. El equipo prometía y en la 1928/29 realizó una campaña más que notable. Alcanzaron las semifinales de copa y quedaron terceros después de pelear hasta el final contra Leicester City y The Wednesday, que sería el campeón aun cayendo en el Villa Park en la última jornada (4-1). 
 






 



 
 
Al año siguiente, los villanos fueron cuartos en la clasificación. Pero lo que aquí nos interesa acontece en la temporada 1930/31. El club había conseguido mantener el bloque de años anteriores. En la portería estaba Fred Biddlestone, alias el 'Concejal', que había llegado en enero procedente del Walsall FC. La defensa corría a cargo del tándem 'Death and Glory' ('Muerte y Gloria'), compuesto por Tommy Mort y Tommy Smart, dos auténticos expertos en el tackling. El centro del campo, además del mediapunta Joe Beresford (la 'Dínamo Humana'), contaba con Jimmy Gibson, Alec Talbot y Joe Tate. A estos tres los llamaban 'Wind, Sleet and Rain' ('Viento, Aguanieve y Lluvia'), pues eran un verdadero tormento para los rivales. Arriba, George el 'Bombardero' BrownReg ChesterArthur DorrellDickie York'Potter' Mandley, los mencionados Houghton y Waring y el capitán, el gran Billy Walker. A ellos se sumarían el defensor Ernie 'Mush' Callaghan, fichado en septiembre del Atherstone Town, y el portero amateur Harry Morton. Todos ellos estaban dirigidos por Billy Smith, entrenador y mánager del equipo desde 1926.
 
El inicio de campeonato sería inmejorable para los villanos. Comenzaron fuerte venciendo en Old Trafford (3-4) y derrotando en casa al campeón de liga, el Sheffield Wednesday (2-0), al West Ham (6-1) y al Liverpool (4-2). Mención aparte para Tom Waring, un delantero preciso, veloz, con gran dominio del balón y al que apodaban 'Pongo' por un famoso dibujo animado. Así lo describía Billy Walker: "No había reglas para Pongo. Nadie sabía a qué hora volvería a los entrenamientos —las diez, las once, las doce, nada original. Nadie del personal podía hacer nada con él, aunque creo que puedo afirmar, como capitán en sus días, ser la única persona capaz de manejarle. Era un muchacho divertido en realidad. Empezábamos la semana entrenando los martes por la mañana y todos los martes seguía un hábito que nunca podría cambiar. Se iba a todos los bares de refrescos de alrededor del campo y acababa con los clientes de limonada, ¡almacenando los restos en botellas! Luego empezaba a entrenar un poco—pero rara vez duraba mucho tiempo".
 
'Pongo' Waring marcó de forma consecutiva en esos siete primeros encuentros en los que los de Billy Smith lograrían seis triunfos. Es más, anotó cuatro goles ante el Manchester United y otros cuatro en la primera goleada en casa ante el West Ham. Y decimos la primera porque el Villa Park vería hasta 85 goles de los suyos en aquella temporada gracias a una delantera absolutamente brutal. Al margen de Waring, otra de las claves en el juego ofensivo del equipo era Eric 'Coog' Houghton. Houghton poseía el disparo más letal y potente de la época. En sus cerca de 400 partidos con el Aston Villa convirtió 58 penaltis y 30 goles de falta directa. Pero, sin duda, el buque insignia era el capitán, Billy Walker. Walker es considerado por muchos no solo el mejor futbolista de la historia del Aston Villa, sino uno de los mejores del fútbol inglés. Waring, Houghton y Walker, además del 'Bombardero' Brown, formaban una de las líneas atacantes más feroces de Europa. 
 






 



 
 
El primer revés de la temporada llegaría a finales de septiembre contra el Middlesbrough (3-1), en lo que sería el inicio de las peores semanas de competición para los villanos, con cuatro derrotas y cuatro empates en diez encuentros. Sin embargo, una victoria en la decimoctava jornada ante el Sheffield United (3-4) les haría remontar el vuelo hasta enero de 1931. Es cierto que a domicilio solo habían sido capaces de vencer al propio Sheffield United y al Chelsea (0-2), aun así, se mostraban rocosos en sus visitas (5-5 en Upton Park y 1-1 en Anfield). Por el contrario, en casa arrasaban con lo que pillaban, por ejemplo, al Manchester United le endosaron un histórico 7-0. En la FA Cup las cosas no fueron tan bien. La primera ronda les emparejaba con su rival más directo de aquel año, el Arsenal de Herbert Chapman y de los Cliff BastinAlex James o David Jack. Pese a que un resultado de 2-2 en Highbury forzaba el choque de desempate en el Villa Park, los de Billy Smith serían eliminados en casa tras el 1-3. 
 
La eliminación en copa permitió a los de Birmingham centrarse solamente en la liga, un factor que aprovecharían bastante. Un 8-1 en la revancha contra el Middlesbrough sería el comienzo de una racha formidable. Ganaron siete encuentros consecutivos, la mayoría de ellos de manera contundente: 1-6 al Huddersfield Town, 4-2 al Sunderland (otras 4 dianas de Waring), 0-4 en el derbi de Birmingham, 4-2 al Leicester City, 0-2 al Blakcburn Rovers y 5-1 al Arsenal. Este último partido era vital para el devenir del título liguero. Villanos y gunners aspiraban a coronarse como campeón de la First Division, aunque los londinenses, incluso después de ser aplastados en el Villa Park, contaban con cuatro puntos de ventaja a falta de ocho jornadas. El Aston Villa empataría en el campo del Derby County en lo que sería su primer gran tropiezo, aunque una semana más tarde goleaba al Blackpool (4-1). Aún quedaba tiempo para remontar, pero todas las esperanzas se desvanecieron completamente después de la dura derrota sufrida en el Fratton Park a manos del Portsmouth FC (5-0). Con todo prácticamente decidido, el Aston Villa siguió a lo suyo, sumando goles de cuatro en cuatro y ganando lo que le quedaba, a excepción del último encuentro, en el Hillsborough contra el Sheffield Wednesday (3-0). 
 






 



 
 
Finalmente, el Arsenal ganó su primera liga y comenzaba a consolidarse como uno de los grandes de Inglaterra, marcando la friolera de 127 goles. Una barbaridad, sí, pero no era el récord de la competición. Ese mérito pertenecía a los de Aston, que por el camino habían conseguido una cifra que hasta el momento nadie ha logrado igualar: 128 goles en 42 partidos. Solo aquel Arsenal (que encajó 19 goles menos), el Torino FC en la 1947/48 (125) y el Real Madrid en la 2011/12 (121) han podido acercarse a dichos parámetros hasta la fecha. Hay que matizar que los italianos jugaron 40 partidos y los españoles 38. Individualmente, 'Pongo' Waring fue el máximo artillero de la liga con 49 tantos (50 contando FA Cup), es decir, la segunda mejor marca de la historia de Inglaterra, solo por detrás de los 60 de Dixie Dean con el Everton en la 1927/28. A parte de Waring, también habría que destacar los 30 goles anotados por Houghton, los 16 de Walker y los 14 de Beresford. Como dato anecdótico, en la 1930/31 el Aston Villa solo se quedó sin marcar en dos partidos, ambos lejos de su estadio. Además, hasta catorce jugadores de aquella escuadra llegaron a ser internacionales, trece con la selección de Inglaterra y uno con la de Escocia (Jimmy Gibson).
 
La total apuesta ofensiva del Aston Villa era innegociable. Al año siguiente ficharían a Dai Astley, delantero internacional por Gales. En la 1931/32 quedarían quintos (104 goles) y en la 1932/33 volverían a ser segundos (92 goles), de nuevo por detrás del Arsenal. La incorporación de Astley y la explosión del 'Bombardero' Brown fueron restando protagonismo a 'Pongo' Waring, que en 1935 acabaría marchándose al Barnsley. En su despedida, los aficionados le brindaron una de las mayores ovaciones que se recuerdan en el Villa Park. No era para menos, Waring había dejado 167 goles en 226 partidos, incluyendo diez tripletes. Un año antes, Billy Smith había dejado su lugar en el banquillo a Jimmy McMullan, dando lugar al inicio de una lenta decadencia a la que los villanos no estaban acostumbrados. Gracias a un paupérrimo sistema defensivo, el Aston Villa pasó de ser uno de los clubes más exitosos del mundo a descender a la Second Divison en 1936 tras encajar 110 goles (y marcar 81). Los de Birmingham se ahogarían en un periplo por el ostracismo y tardarían veinte años en renacer de sus cenizas. Aun así, aquella generación nunca olvidará a aquel equipo de los 128 goles, el de los villanos más peligrosos de la historia.
 






 



 
 
 
 
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